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Puños van. Puños vienen

«Puños van. Puños vienen» ¡Mi segunda novela!

Lo primero es plantear el origen de todo:

Llevo muchos años escribiendo pero no narrativa. Digamos que comencé como todos, escribiendo algunos cuentos, imitando a tus escritores favoritos, creyendo que escribís bien. Luego descubrí el cine y las posibilidades del guión cinematográfico y allí he estado por años.

En 2018 me plantee escribir narrativa. De verdad concentrarme en alejarme de la escritura cinematográfica tan concreta, esquemática, dogmática. El primer proyecto que me tracé se basó en el Piña, un personaje de «Destinos» (2016), mi segunda película. Piña es un boxeador retirado que regresa al viejo gimnasio a retomar sus entrenos en busca de la gloria perdida después de la muerte de su mejor amigo, también boxeador. Piña me reclamaba algo más que acciones en un guión, así que decidí trabajar en un relato sobre él. Revolví todos los materiales de investigación que me habían servido para escribir el personaje y el guión de la película. Pasó el tiempo y no hice más que desarrollar un acercamiento literario al personaje.

En 2020 escribí mi primera novela, «Acorazados» (publicada en 2021 en España por Editorial Virgulilla). Al final del año de la pandemia, con ganas de desarrollar nuevas técnicas y nuevas miradas sobre la escritura, me inscribí en un curso de Novela Corta en la Universidad Javeriana. En el ejercicio de taller del curso, supe que podía retomar aquella idea del boxeador. Sin embargo, me dí cuenta que la historia que necesitaba escribir no era la de el Piña, sino que él podría ser la inspiración de otro.

«Puños van. Puños vienen» fue ganadora del estímulo para la publicación de obras literarias. Convocatoria Estímulos Cali 2021 de la Secretaría de Cultura de Cali.

«Puños van. Puños vienen» es una novela corta sobre el mundo del boxeo. El boxeo es un deporte que transcribe la lucha por ganar y la lucha por la vida. Manuel es un boxeador con una característica única: es albino. Abandonado a su suerte, desde niño ha tenido que lidiar con el peso de verse diferente. Un peso que lo lleva a la defensa y con ella vienen lo golpes. Golpes que recibe y golpes que da.

Manuel es un boxeador en camino a ser campeón, formado en un gimnasio de barrio por el entrenador que ya tuvo un campeón del mundo, quien a su vez enseñó todo a Manuel. Los personajes se debaten, todo el tiempo, en el límite de lo agónico: estar agonizando es estar muriendo y para evitarlo, tanto Manuel como Nacho su entrenador, se apoyan de sus recuerdos para mantenerse a flote, para no perder la razón.

La novela gira sobre la idea de la redención. Pero no la del protagonista sino la de sus recuerdos.

Me gusta pensar (y que pensaras a partir de aquí) en que la historia de Manuel el albino protagonista de esta novela, se cruza con la de Piña, el boxeador en «Destinos». A ambos los entrena el profe Nacho; el cubano que lo da todo por sus boxeadores. Además, el amigo muerto por el que el Piña regresa a boxear, es el mismo que le enseña todo a Manuel en la novela. El mismo que es el único campeón del mundo que Nacho ha entrenado. Con esto el universo conectado entre cine y literatura está servido.
Manuel Sarmiento y Roberto Iznaga (Piña y Nacho en «Destinos») fueron la inspiración para las imágenes de esta novela. Observarlos en los entrenos, prácticas y durante el tiempo de rodaje, me dio el combustible necesario. Eso y leer sobre Floyd Patterson, Cus D’Amato y Loic Wacquant. Una lectura fundamental ocurrió cuando dí con «La soledad del corredor de fondo» de Alan Sillitoe. Supe que la simpleza del uso de la primera persona era un buen camino, además de las pocas palabras y el lenguaje directo podrían tocar alguna fibra en el lector. Al menos Sillitoe lo había hecho y esperaba yo también hacerlo.

La aparición de Fallidos Editores a la cabeza de Alejandro Herrán, ha sido un giro afortunado para que la novela llegue a las manos de los lectores. Su motivación y apoyo incondicional a contrarreloj, son invaluables.

Aprovecho para agradecer a Juan Manuel Silva, Gabriel Pabón profesores en el curso de Novela Corta de la Universidad Javeriana. Sin aquél curso y sin la motivación y energía de Juan Manuel y Gabriel, «Puños van. Puños vienen» no existiría.

Un agradecimiento especial a Ana Sofía Osorio, por su apoyo y sabiduría.

A Alfredo F. Padrón por los giros sintácticos usados en Cuba. A Pipe Muñoz que siempre está por ahí dando la mano sin dudar nunca. A Jacobo Crismatt no sólo por su tiempo para leer la novela y sentarse a escribir el prólogo, también por las sugerencias que me ayudaron a finalizar el texto.

A Yamore, el artista de la portada, simplemente gracias por embellecer la intensidad de los puños convertidos en palabras.

Escucha aquí la playlist que me acompañó mientras transcribía lo que Manuel, Nacho y Samir me pedían y convertía en palabras:

La puedes buscar también en el enlace: https://open.spotify.com/playlist/5d195qnNAMPvdkbhaeXZFI?si=558b41db4dca4659

 

Si la quieres comprar mi segunda novela escribeme: [email protected] 

 

SI quieres conocer mi primera novela ACORAZADOS, puedes entrar a su sitio web oficial o revisar por acá: